¿Celular a más de 40 °C?

 ¿CELULAR A MÁS DE 40 °C? ADVIERTEN SOBRE DAÑOS Y RIESGOS

El calentamiento puede ser normal durante tareas exigentes, pero cuando la temperatura es excesiva o el dispositivo comienza a deformarse, puede ser una señal de alerta. Meterlo en la nevera o el congelador tampoco es una buena idea.

Jugar, grabar videos, utilizar el GPS, compartir datos o incluso mantener varias aplicaciones funcionando al mismo tiempo puede hacer que un celular aumente su temperatura.

Aunque cierto nivel de calentamiento puede ser normal durante actividades que exigen un mayor rendimiento. Si el dispositivo se calienta demasiado o presenta otros síntomas conviene prestar atención.

“El primer lugar se lo daríamos al procesador interno ya que, aunque hoy en día son muy eficientes, sigue siendo el ‘punto flaco’ de los celulares en cuanto a generación de calor y consumo de energía durante operaciones intensivas como juegos en alta resolución, edición de video, el uso de la cámara de manera intensiva o simplemente aplicaciones en segundo plano”, explica José Mauricio Miguez Giraldo, ingeniero y docente de la facultad de ingeniería de UNICOC.

El calentamiento también puede estar relacionado con aplicaciones que utilizan varios recursos al mismo tiempo, como el compartir o reproducir música por periodos muy largos de tiempo. Con todo eso el dispositivo se somete a un sobreesfuerzo.

Para saber cuándo la temperatura puede representar una señal de alerta, una de las referencias es conocer cómo se comporta normalmente el propio equipo. Según explica el experto, lo más normal es que la temperatura no supere los 35° o 40° y que no se perciba incomodidad al sostener el móvil.

El problema aparece cuando las temperaturas elevadas se mantienen durante periodos prolongados. El exceso de calor puede afectar diferentes componentes del dispositivo y acelerar su deterioro. La batería, por un lado, va perdiendo su capacidad de mantener la carga. La pantalla pierde resolución también, así como capacidad de refrescamiento.

El calor excesivo también puede afectar los elementos que protegen el interior del teléfono. En los dispositivos que cuentan con resistencia a determinadas condiciones de humedad, por ejemplo, los sellos y adhesivos cumplen una función importante para mantener protegido el interior del equipo.

Por eso, si un celular alcanza una temperatura inusualmente elevada, lo primero que se debe hacer es interrumpir aquello que pueda estar generando más calor, especialmente desconectarlo de cualquier fuente de carga.

En algunos casos, los teléfonos más recientes cuentan con mecanismos internos de protección que pueden apagar automáticamente el dispositivo cuando detectan temperaturas demasiado altas. Si esto no ocurre, una alternativa es apagarlo manualmente, retirar la funda protectora y colocarlo sobre una superficie plana para permitir que se enfríe.

Bajo ninguna circunstancia se debe meter el celular en la nevera o al congelador. Aunque pueda parecer una solución lógica, puede terminar provocando daños en el dispositivo.

“Parecería una medida lógica, pero es una de las peores acciones que podemos tomar”, advierte el experto de UNICOC. “Los cambios de temperatura repentinos pueden ocasionar que exista condensación del aire. Esas pequeñísimas gotas producto de la condensación podrían ocasionar daños graves al interior del teléfono por corrosión o cortocircuito”.

En lugar de recurrir a cambios extremos de temperatura, lo recomendable es permitir que el dispositivo se enfríe de manera progresiva después de desconectarlo y apagarlo. También es importante observar si el calentamiento se convierte en algo recurrente, especialmente cuando el teléfono no está realizando tareas exigentes.

Hay señales que pueden indicar que el problema ya no corresponde simplemente a un aumento de temperatura provocado por el uso. Una de las más evidentes es la deformación física del teléfono, que puede estar relacionada con daños en la una o varias celdas de la batería y debe ser reemplazada.

Otra señal de alerta aparece cuando la batería comienza a descargarse rápidamente incluso cuando el teléfono está en reposo o realizando tareas sencillas. En estos casos, el problema puede estar relacionado con daños internos o con el software del dispositivo y requiere una revisión especializada.

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